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miércoles, 4 de marzo de 2009

Ella y El en la oficina

ELLA…

Arrodillada bajo la mesa, le bajo el cierre de su pantalón. Él parece no inmutarse, pero sé que lo está disfrutando tanto como yo. Extraigo su sexo, que empieza a erguirse, sólo con imaginar que mi boca empezará pronto a chuparlo. Él suspira, el teléfono suena y yo aprovecho el momento para lamer el glande, masajeo el tronco y oigo como él pregunta:


¿Hola?

............

¡Ah, hola, cielo! – Oigo que responde. Sin duda debe ser su esposa, y eso hace este momento aún más excitante, más morboso.

Siento como mi sexo comienza a humedecerse y apreso el glande con mi boca. Él se mueve en la silla, pero trata de mantener la compostura y oigo que dice:

Lo que tú quieras, cariño – una sonrisa malévola se dibuja en mi rostro. ¡Lástima que él no pueda verla!

Chupo el glande, mientras con una mano masajeo sus huevos. David se coloca más cómodamente en la silla y sigue hablando por el teléfono:

Claro que sí, cie... – me introduzco la mitad de su verga en la boca y chupeteo, extrayéndolo luego - ...lo, ya voy... yo a por el niño.

Me excita pensar que ella está al otro lado de la línea, hablando con su querido esposo, sin imaginar lo que sucede entre sus piernas. Vuelvo de nuevo a introducirme su pene en la boca hasta la mitad y así repito la operación varias veces, cada vez más rápidamente.

No pasa nada, cielo... – David trata de mantener la compostura, a pesar de sentir la humedad de mi boca succionando su sexo y de la excitación que eso, sin duda, le produce - ... estoy... trabajando.

Su pene está cada vez más duro e hinchado, llena mi boca por completo y sé que cada vez le resulta más difícil tratar de no gemir ni dar señales de que le gusta lo que le estoy haciendo.

Sigo chupando, moviendo mi boca arriba y abajo, masajeando sus huevos con una mano.

Cielo... tengo... que seguir... trabajando – se le escapa un suspiro, justo en el instante en que siento el sabor de su líquido pre seminal en mi lengua.

.... muy bien... cielo... hasta luego.

Por fin cuelga y posa sus manos sobre mi cabeza para imprimirle un ritmo más rápido a mis mamadas



EL…


Aprieto su cabeza contra mi sexo, para sentir más profundamente su boca alrededor de mi pene. Ella chupa, mientras yo me muevo de delicia en la silla sintiendo el placer que me proporciona. Suspiro, por fin puedo gemir, dar señales de lo bien que me lo estoy pasando al sentir su boca alrededor de mi erección. Miro el teléfono deseando que no llame nadie más.

Siento su tibia lengua recorrer el tronco y me convulsiono irremediablemente, ahora ha llegado a mis huevos y los chupa, se los mete en la boca, mientras mis dedos se enredan en su cabello. Si sigue así, sé que me voy a venir irremediablemente y que nada podrá parar este río de placer que sólo ella sabe hacerme sentir.

Es una maestra usando su boca y me vuelve loco, gimo. Siento como vuelve a lamer el tronco y como se introduce otra vez el glande en la boca. Lo chupa, se introduce mi verga casi hasta la mitad, y veo las estrellas cuando siento mi glande chocando contra su paladar. Hace que sus labios resbalen por el tronco y suban y bajen, una y otra vez.

Casi he perdido el mundo de vista, pues comienzo a sentir el placer recorriendo mi sexo y extendiéndose hasta mi columna. Sujeto su cabeza firmemente para que no la aparte, me convulsiono, sintiendo como mi cuerpo empieza a derramar el elixir que ella traga hábilmente, lame, traga, limpia mi pija y la sensación de placer y bienestar me llena.

Cuando termina, me mira desde sus ojos azules, acerco mi boca la suya y nos besamos.

Ella sale de debajo de la mesa. Se arregla la ropa y con un simple:

Nos vemos más tarde – sale de mi despacho sin darme tiempo a la revancha.

Ella es así y eso es lo que me vuelve loco.

GRACIAS DAVID DEL MAR
Por tan exquisito relato

miércoles, 7 de enero de 2009

¿Cuánto vale?

- ¡Quiero poseerte!
- ¡Cómo crees!...
- Te deseo, necesito tener tu cuerpo en mí
- No puede ser, no puedo ser tuya, no quiero ser tuya
- ¿Cuánto vale tu cuerpo? ¿Te lo compro?
- No tiene precio......

...

...

...

Me quede pensando....



¿Cuánto vale el Corazón de una mujer?

sábado, 8 de noviembre de 2008

Me sorprendiste

-¿Qué haces?
-Estoy en mi trabajo
-¿Sola?
-No, ya casi salgo
-Ok, luego te llamo
-Muy bien.


Al poco rato, tocaron la puerta y eras tu!... Realmente me sorprendiste, me saludaste con un beso en la mejilla, pasaste, viste a tu alrededor y me diste un rico beso en la boca.


Te pregunte -¿qué haces aquí?, contestaste muy quitado de la pena -¿tenía ganas de verte?, ¿estas sola?, -Si, fue mi respuesta.


De inmediato me abrazaste, me besaste como si jamás lo hubieras hecho y me llevaste al baño de la oficina, en el baño sin dejarme respirar me quitaste mi blusa, acariciaste mi espalda, en un santiamén ya no traía brassiere, besaste mis senos, mientras yo te quitaba tu camisa.

Seguimos besándonos, me bajaste el pantalón, tocaste por encima de mi tanga mi humeda vagina, sentía su palpitar y el palpitar de tu pene pegado a mi cuerpo, te quite el pantalón y tu boxer, te acaricie suavemente, mientras introdujiste primero uno, después dos y al final tres dedos dentro de mí, solo atiné a gemir de placer.

Me recargaste en la pared mientras me cogías con tu mano, que deliciosa sensación, no podía parar de gritar cuando tuve mi primer orgasmo, moje tu mano por completo, fue intempestivo, como un rayo atravezando mi cuerpo, no te detuviste y antes de terminar introdujiste tu pene erecto en mi.

Al sentir tu penetración volví a gemir de placer, tuve otro rico orgasmo, seguiste el vaivén, cada vez más fuerte, más rico, más salvaje. Me volteaste de frente a la pared y así de espaldas volviste a penetrarme, una y otra y otra vez. Era tanto tu placer que sólo atinaste a darme un par de nalgadas y así dentro de mí tuviste el tan anhelado orgasmo....

Esta vez,vaya que me sorprendiste! llegaste sin avisar, entraste en mi espacio sin preguntar, continuaste con mi permiso, de una forma que jamás me lo habías hecho. Sé que no fue hacer el amor, fue una muestra clara que el sexo con toda la expresión de la palabra es, definitivamente, una de las mejores cosas que existe en la vida.

Mmmmmhhh solo de recordarte, quiero que vuelvas a mi lado y me sorprendas inesperadamente, para dejarme llevar de la mano del placer y el deseo.

domingo, 14 de septiembre de 2008

De nuevo esa llamada

4:45 a.m.

-Bueno!
-Hola muñeca, como estás?
-¿Quién habla?
-Soy yo, J, ¿qué haces?
-J??? ah si, que onda!!!... Estoy durmiendo
-A esta hora!, a esta hora deberías estar cogiendo o estar corriendo en la uni.
-Ja! no, a esta hora en domingo lo ideal es estar durmiendo!, pero... para que me llamas a esta hora?
-Es que tengo muchas ganas de verte.
-Estas mal de la cabeza, si sólo eres un amigo X.
-Por eso, quiero ser más que tu amigo X, quiero ser tu amante, no dejo de pensar en ti, ni puedo dormir porque tengo ganas de ti.
-¡Cómo crees!
-De verdad, me encantas, me gusta tu cuerpo, me gusta tu color, me gusta tu pelo, me gusta tu risa, me gustan tus piernas, me gustas toda tu y te me antojas mucho.
-Que amable, pero no, no estoy preparada en este momento para tener un amante.
-Si quieres olvidar a alguien, tu sabes que soy el ideal para eso, pruebame y te darás cuenta de lo que te puedo hacer sentir.
-Lo sé, mira eres muy guapo, tienes unos hermosos ojos verdes, un cuerpo que me gusta mucho, pero tu sólo quieres cogerme y ya, ahorita en este momento no es algo que me llame la atención. Quizá más adelante si, hoy a esta hora de la madrugada te digo que no.
-mmmmmmmmm ok, pero ten la seguridad que lo seguiré intentando, te traigo metida en la cabeza desde hace meses y no descansaré hasta tenerte.
-Has lo que quieras, yo ahorita estoy dormida, buenas noches!!!!
-ok corazón, duerme, buenas noches y recuerda, no me doy por vencido tan fácil.