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miércoles, 21 de enero de 2015

Isabella

Isabella, ese día caluroso decidió ir a remojarse al pequeño lago que estaba junto al rancho de su prometido, aprovechando que este había salido a realizar compras al pueblo. Solo tomo una toalla, un libro y una manta para tenderse a leer recetas de cocina.
Al llegar al pequeño lago rodeado de verde y arboles, se recargo en una gran piedra y suspiró, el lugar era increíblemente relajante; invitaba a la paz y a la meditación.
Dejo caer la manta y la toalla, cerro sus ojos y lentamente fue bajando su pequeño shorts dejando ver solo un pequeño boxer que ajustaba coquetamente su figura, mientras con una mano desabrochaba lentamente los botones de su ligera blusa blanca y transparente.
Click !! Ese sonido la despertó de su inspirado goce. 
Hola!! Me llamo Phillips, -exclamé con voz ronca pero amigable- y soy fotógrafo !!
Isabella que no daba crédito a lo que sucedía, no se percataba de que estaba casi casi desnuda ante un desconocido, tome la toalla del suelo para cubrirla, fue entonces que ella reacciono cubriendo su cuerpo, lo curioso es que no hablaba, solo estaba en estado de shock ... sonreí y le dije - disculpa mi atrevimiento, tengo horas aquí tratando de capturar la imagen de un ave rara, dicen que solo aparece cada 10 años por estas épocas en este lago, y fue cuando te vi; me pareció fantástica tu hermosura, el momento en que te desposeías de la ropa y mira, yo ... perdona no era mi intención asustarte.
Isabella atónita por mi desfachatez y mi cinismo aun no podía reaccionar con prontitud, pero su corazón latía a dos mil por hora, ni ella misma sabía si era por el susto, coraje o excitación. Poco a poco fue recobrando su estado natural mientras me escuchaba a duras penas; me veía y no podía creer como es que yo actuaba de manera amigable y cortes, mi forma de expresarme y mi elocuencia hicieron que desapareciera la desconfianza en ella.
Espera - dijo Issa (silencio) respiró profundamente, dejo caer la toalla por sus hombros y solamente se encamino al agua, su cuerpo casi perfecto cubierto solo por la blusa y su bóxer blanco parecía ser acariciado por el lago azul. 
Inmediatamente reaccioné y comencé a capturar la bella escena, el cuerpo de Issa parecía brillar ... su cara se transformo con una sonrisa cuando descubrió el nerviosismo que había en mi, no dejaba de disparar con mi cámara ... Ella comenzaba a disfrutar la sensación de sentirse observada y fotografiada, de pronto todo el ambiente pareció enmudecer ... Isa completamente irreconocible camino directamente hacia mi, Su caminar era lento como el de una leona al acecho, el único sonido era el de su palpitante corazón ... 
A dos metros de se detuvo, su respiración ya era agitada, sus pechos se dejaban ver a través de la traslucida blusa mojada; estaba completamente disponible.
Baje la cámara y de dos pasos llegue a la cintura de Issa, tome su cara con sutileza y mi mano izquierda fue bajando poco a poco de la cara a su pecho, no hubo necesidad de palabras, nuestras bocas se encontraron en un beso lento y apasionado.
Los cuerpos se acoplaron de manera casi perfecta en un abrazo y nuestras bocas hablaban el idioma del deseo. Issa lentamente se separo de mi y fue caminando hacia la gran roca mientras dejaba caer la blusa, al llegar no alcanzo a voltear pues yo ya la había rodeado por atrás con mis brazos, subí mis manos hasta sus pechos y los apreté con delicadeza, ella solo gimió y sintió un miembro erecto al retorcer su cuerpo hacia atrás.
Mi mano diestra bajo hasta llegar a la parte húmeda y mojada de Isa quien de inmediato hizo un tonto y ligero intento por zafarse, pero ella misma tomo la mano y la condujo al lugar sagrado al mismo tiempo que su ropa intima caía.
No había tiempo para protestas, inmediatamente isa se volteo, su cuerpo completamente desnudo y mojado temblaba en pleno verano. Yo la besaba, la miraba, la tocaba ... isa se dejaba y con sus manos temblorosas bajo el pantalón , nerviosamente metió la mano a un bulto loco por salir y lo acaricio, al sacarlo ambos suspiramos, tome con mi boca los pechos de issa al mismo tiempo que una de mis manos introducía con lentitud y suavidad un dedo, dos dedos a su cavidad húmeda, Issa solo alcanzo a exclamar algo muy parecido a un aaay!!
Fueron unos mordiscos leves a su pezón los que hicieron que se encendiera aun mas, la recargue en la roca, que sirvió de cama y de silla, mis besos dejaron de volverla loca en sus pechos, y baje lentamente a su cintura, mi lengua acaricio su ombligo y baje un poco mas mordisqueando un poco menos.
Que haces? -balbuceo
La medio acosté y bese sus piernas por dentro, fui llegando poco a poco al lugar sagrado, ella respiraba mas aprisa y con dificultad ... 
Fue un grito ahogado lo que escuche cuando mi boca rozo la entrada, mi lengua llego y toco la puerta del placer, entro con autoridad y degustaba, probé sus labios vaginales, probé el jugo del deseo de su cuerpo, y ella exclamaba, gritaba, aullaba y retorcía con vehemencia su cuerpo, sus caderas me invitaban a que me quedara.
Después de un buen momento de gozo oral, la acomode, era el tiempo justo para hacerla mía, abrí con ternura sus piernas y sin piedad, de un solo golpe entre en su cuerpo,no de forma brusca pero si firme, muy firme. Que maravilloso su cuerpo, lentamente entraba y salia, que placer sentir su calor vaginal, lo bien recibido que era ... ella comenzó a pedir que no me detuviera, fuerte ... rápidoo ...despaciooo ... asiii ... ahhhhhhhhhhhhh!!! Mi erección se hacia mas firme, mas grande, que delicia su olor, su cuerpo, sus besos.
De pronto me vi ya debajo de ella, ella cabalgaba a su ritmo y yo ...yo solo besaba el lunar de su pecho, mordía despacio sus pezones y ella aprobaba diciendo, -asíiiii!!!
La levante, la recargue de frente a la roca, le subí un poco una pierna y lo siguiente fue inmemorable, entre a su cuerpo despacio, muy despacio por atrás ...Issa apretó sus manos y gimió, cada vez que penetraba lentamente ella gemía, sentí sus jugos salir mientras ella gemía y sonreía. Se quedo quieta por un instante, me miro y tomo mi erección, sus besos eran inocentes hasta que su lengua recorrió todo mi tronco hasta llegar a mis ... su boca se apodero de toda mi masculinidad, y no paro hasta que llego el momento explosivo de mi ser, su cuerpo fue bañado nuevamente y esta vez no por el agua del lago ... Quedamos por fin quietos los dos en silencio y como testigo fiel, un ave que rara veces se le ve en estas épocas, dicen que tiene el poder de unir a las almas gemelas,
Dicen que solo una vez cada temporada.
Luis Nova

miércoles, 9 de febrero de 2011

Estupido

Anoche me hiciste el amor de una manera tan deliciosa, salvaje y estremecedora, que deje mi huella en tu colchón, mis líquidos que tanto te gustan quedaron impregnados en tí y entre más me hacías correrme, mojarte y gritar,  más disfrutabamos nuestra sesión.

¡Estúpido! anoche me hiciste llorar, gemir, suplicar más y más y decir tantas barbaridades, que ya quiero vuelvas a mi lado para disfrutarte como cada que estamos juntos.

jueves, 10 de junio de 2010

Después de aquel día

Ha sido una delicia el volver a estar contigo, el sentir tus grandes manos tocando mi cuerpo, el sentir como deslizaste la yema de tus dedos por mi piel.

beso_ojoscerradosMe erizas de punta a punta, despiertas la mujer que duerme cuando no estoy contigo. Haces que me sienta segura con mi cuerpo.

Te gusta verme en lencería sexy, así que esa noche me puse un coordinado blanco metálico. Cuando al acariciarme fuiste despojándome de mi ropa, te sorprendiste al verlo y sentí como tu viril y gran miembro se erecto a su máximo. Me dijiste

–wowww, que bonito se te ve, esta linda sorpresa no me la esperaba.

Con eso tuve para responderte
-Mi amor, la sorpresa apenas viene.

Así que me despegue de tu cuerpo y me atreví modelarlo ante ti, puse música de fondo y te dije

-Hoy seré tu puta, tu bailarina exótica, seré lo que quieras que sea.

Y así, esa noche fue la primera de tantas más, después de que nuestra relación quedo formalizada con un noviazgo.

martes, 20 de octubre de 2009

Tu


Si...

Estoy en la tina....

disfrutando la delicia del agua caliente,

con mi cuerpo lleno de espuma,

cubierto de aceite olor a almendras dulces,

mezcladas con una pizca de vainilla.


Escuchando el tenúe sonido de la noche.


Extasiada por las sensaciones que recorren mi piel.


Y tú vibrando de placer al estar dentro de mí

domingo, 20 de septiembre de 2009

Mi regalo

Hoy disfrute a cada momento tu compañia, tus besos, tus caricias, tu sonrisa, tu encanto, tu piel, tu olor, tu sabor.


Mi amiga La Tentación, me regalo un post por mi cumpleaños y puso esta imagen

Al verla, vi tu cuerpo desnudo frente al mío, ella en el post puso "mordida, mordida, mordida"... Vaya que me extasíe al morder tus nalgas, tus brazos, tus piernas, tu abdomen.... Lo que no mordí, pero sí disfrute fue tu imponente, grande, palpitante y venoso pene...

Realmente fue D-E-L-I-C-I-O-S-O, el probarte, el sentirte, el saber que mi regalo de cumpleaños fuiste tú.

martes, 10 de marzo de 2009

En el carro

Ibamos de viaje en tu carro, los dos solos. Ibamos hablando de todo lo que podiamos hacer y yo recreaba en mi cabeza cada una de tus palabras, nos imaginaba abrazados, apretándome las nalgas, comiéndome los pezones, cogiéndome rico, fuerte y a la vez despacio...

Mi cuerpo y mi entre pierna comenzaban a reaccionar. Cojí tu mano y me la introduje por el escote y empezaste a acariciar mi pequeño pecho y mi pezón, éste enseguida se endureció. Yo me acerqué aflojandome el cinturón de seguridad y comencé a besarte el cuello, a chuparte y darte mordisquitos.

Te chupé el lóbulo de la oreja -sé te encanta-, mientras mi mano ya andaba queriendo bajar a tu "paquete", por suerte llevabas pantalón casual y con tu ayuda pude bajar el ziper para poder sacar tu pene. Lo empecé a acariciar, suavemente, de arriba a abajo. Me las ingenié para introducir mi cabeza entre tu brazo y tus piernas sin obstaculizar la palanca de los cambios... y allí tenia tu duro pene, tan cerca de mi, lo podia oler y tu olor me excitaba. Con la puntita de la lengua acaricié la punta de tu glande haciendo circulos hasta chuparlo como un caramelo, oía tu respiración cada vez un poquito más alta lo que me daba mas ganas de hacerte disfrutar.

Jugueteé primero un rato, te chupé con la punta de mi lengua el pene de arriba a abajo, serpenteando. Con mis dientes y muy muy delicadamente te acaricié y mordisqueé. Te notaba ansioso por que me lo metiera en la boca. En otra situación me hubieras agarrado la cabeza y me lo hubieras metido hasta el fondo, pero en esta situacion era yo la que decidia, porque tú seguias conduciendo. Jugueteé un poco más y al fin me metí tú pene entero en mi boca, todo lo que pude hasta rozar en mi garganta.

Te la chupé con todas mis ganas, de prisa moviendo a la vez mi lengua, saboreándola. A veces me la metia tan adentro que casi me daban arcadas, y así seguimos yo succionándote y tu disfrutándolo. Estaba deleitándome entre tus piernas cuando me dijiste "espera, espera" asustada me levante pensando que pasaba algo en la carretera, pero no me dejaste levantarme y agarrándome la cabeza me metiste todo tu pene en mi garganta y así te veniste, te corriste en mi boca, bebí todo tu delicioso nectar, miré tu cara de felicidad, me diste un beso en la frente, sonreimos y seguimos nuestro camino...

lunes, 15 de diciembre de 2008

Sólo sexo

Hoy me preguntaron si he tenido sexo con alguien, así sin haberle amado. Sin chistar respondí
-Sí. Si lo tuve
-¿Te arrepentiste?
-No, para nada, fueron noches y días ríquisimos, llenos de emociones, de sensaciones, de caricias, de cachondeses, de sabores, de olores sumamente deliciosos. Donde el juego era precisamente eso, el descubrirnos mutuamente en todos los aspectos que el sexo implica.

Ahorita que estoy recordando esas noches de pasión, he vuelto a sentir esas manos ardientes de deseo que acariciaron mi piel. He recordado la humedad de nuestros cuerpos, donde sin temor, sin ataduras, sin tapujos, sin una pizca de pudor nos entregamos salvajemente. Donde las horas pasaron lentas, como si el tiempo jugará con nosotros y nos dijera, estoy detenido para que ustedes se disfruten al máximo.

El me hizo suya, yo le hice mío, pero ambos sabíamos que ese sueño terminaría en un par de días más, así que cada momento que estuvimos juntos, lo aprovechamos para saciar nuestros bajos instintos, para desgarrarnos, para destrozarnos, para unirnos, para complementarnos en caricias nunca antes dadas, en besos con olor a sexo, en sexo con sabor a deseo.

Ahorita que estoy recordando que fue sólo sexo, quisiera volver a verle para arder en su cuerpo, así como él ardio dentro del mío. Uffff que rico y delicioso es recordarle.!

jueves, 23 de octubre de 2008

Después del gym

Abrí despacio la puerta de tu departamento, sigilosamente, quería darte una grata sorpresa al llegar de imprevisto. Me quede maravillada al verte parado frente a la ventana, la luz hacía que tu cuerpo se viera mucho mejor de lo que es. Estabas empapado de sudor, haciendo respiraciones profundas, tomabas un descanso después de haber hecho tu serie de ejercicios.

Me detuve a observarte, en silencio, traías tu camisa blanca pegada al cuerpo y tu boxer gris tipo short de likra. Tomaste tu botella de agua, bebiste de ella y la luz te pego de frente. Wowww… Ahora entiendo porque me tienes cautivada. Tus brazos y tus hermosas piernas super marcadas, tu estatura de 1.84 -insisto, definitivo me atraen los hombres altos-, tu color de piel, todo tu me encantas. Estaba tan absorta viéndote cuando volteaste a hacer otra serie, me viste, sonreíste, camine a tu encuentro, me saludaste con un tímido beso en la mejilla, me dijiste – Estoy todo sudado!. Te respondí – No importa, te ves más sexy que de costumbre.

Me abrazaste y volviste a besarme primero con un beso tierno en los labios, pero sé que no puedes contenerte al tenerme cerca, así que empezamos a besarnos con pasión, con esa pasión que no se nos quita al correr del tiempo. Me desnudaste, tu sudor se mezclo con el mío, porque yo también iba llegando del gimnasio.

Tome por arriba del boxer tu pene y lo acaricie, de arriba a abajo, suavemente, de inmediato sentí como tu likra se expandía al endurecerte, metí mi mano dentro del boxer mientras seguíamos besándonos, tu me acariciabas mis pechos. Luego te sentaste en el banco de la barra, te baje por completo tu boxer, tu ya estabas más que excitado y me senté en ti… -Al penetrarme siento que muero, el tamaño de tu pené es demasiado grande, pero me encanta, tu lo sabes y te aprovechas, te aprovechas y me haces gemir, gritar y hasta llorar de placer. El verme arriba de ti te produce placer, te enloquece, tanto o más como a mí montarme en ti-.

Nuestro sudor seguía mezclándose, nuestros gemidos, nuestros gritos se hicieron uno solo, hiciste me viniera una y otra vez, mis líquidos corrían por tu piel, me dijiste te vendrías y lo hiciste dentro de mí, sé que te excita hacerlo de esa manera…. y a mí, a mi me fascina saber que todos los días, a cualquier hora y en cualquier lugar, eres mío, absoluta y completamente mío.

viernes, 10 de octubre de 2008

Este día en la oficina

Este día llegaste sin avisar, estaba trabajando sola en mi oficina -cosa extraña-, regularmente hay 2 o 3 personas conmigo. Me saludaste con un beso en la mejilla, cerca de mis labios y sin decirme nada me sentaste, te fuiste debajo de mi escritorio, me subiste la falda, hiciste a un lado mi tanga y empezaste a acariciar mi vagina y mi clítoris, con tu otra mano desabrochaste mi blusa, comenzaste a acariciar mi busto y a besarlos, a morder con suavidad mis pezones.

Te fuiste a mi cuello, lo besaste, me acariciabas con tanta ternura y a la vez con una desesperación total, mordiste mi cuello, mordiste mi barbilla, mordiste mis labios, fuiste subiendo hasta quedar de pie frente a mí, me quitaste por completo la ropa, me volteaste de espalda, me la acariciaste, me la mojaste con la punta de tu lengua. Me sentí desfallecer, encontraste mi punto débil. Bajaste de nuevo, abriste mis piernas, mis glúteos y de nuevo empezaste a chupar mi vagina. Aquí no aguante más y te moje, me vino un temblor riquísimo, me deje llevar por ti y por tus caricias.

Me volteaste de frente a ti, te tenía todo para mí, majestuoso, firme, duro. Te quite la camisa, el pantalón, tu boxer. Empecé a besarte tu cuello, tu pecho, tu rico abdomen, hasta llegar a tu pené, en el grado de excitación que me encontraba, tome tu pene con ambas manos y empecé a comerlo, me lo metí por completo a la boca, empecé con el vaivén que sé te vuelve loco, tu gemías de placer, querías penetrarme, pero yo te lo impedía, quería te desesperarás así como me desesperaste tu unos momentos atrás. Te estuve saboreando, rico, suave, fuerte, rápido, lento, más fuerte y no dejé de mirarte a los ojos, me encanta ver tu mirada a la hora que te hago sexo oral.

Cuando menos te lo esperaste me puse de espaldas a ti para que me la metieras toda, completa, dura, fuerte a tu ritmo. Abriste mis glúteos, me la metiste toda, no pude evitar gemir y gritar de placer, disfrutabas el ver entrar y salir tu pene de mi vagina, movías mi lindo trasero con tus manos, me nalgueaste un par de veces, pero dulcemente, rico, nuestros gemidos se hicieron uno solo.

Sentí como se ponía más dura con cada movimiento, te apreté con fuerza, quería sentirte más, más rico, más profundo cuando volví a sentir que tendría otro orgasmo, me dijiste -vente mami- aquí te espero y volví a mojarte, al mismo tiempo sentí que tu tendrías tu orgasmo, me tomaste de las caderas y te dejaste llevar… mis líquidos se mezclaron con los tuyos, nuestro sudor y nuestro olor se volvió uno solo.

Nos besamos como esa primera vez, te quedaste abrazado a mi, acariciando mis pechos y mi cintura y dijiste:

-Como me gusta trabajar aquí contigo-.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Hay días


Hay días donde el deseo prohibido por tenerte se vuelven insoportables.

Hay días donde tu olor vuelve como si fuera ayer cuando estuviste dentro de mi.

Hay días donde el sólo recordarte hace que mi cuerpo enardezca por ti.

Hay días donde el sabor de ti se vuelve efímero en el recuerdo que llama a la memoria.

Hay días...

lunes, 8 de septiembre de 2008

Reencuentro

Seis meses habían pasado, mi vida transcurría sin novedades, la mayor parte del tiempo estaba absorta en mi trabajo, aún así me daba el tiempo para salir con frecuencia, conocidos muchos, amigos varios, citas pasajeras algunas, nadie que se quedara grabado en mi mente ni en mi piel aunque yo me había hecho a la idea de no verte mas, pero el destino me tenía preparada una jugada… estaba ansiosa por verte, por tocarte, por sentirte, en repetidas ocasiones me habías hecho saber las ganas que te provocaba estar de nuevo conmigo, pero la situación no era favorable.



El teléfono sonó… estabas aquí, el camino a tu hotel se me hizo eterno, al tenerte de frente no supe como reaccionar y tu aparente frialdad me hizo reprimir los abrazos que quería darte y ahogar los besos que deseaban escapar de mi boca con un “Hola, que cambiado estás”, me abrazaste y me besaste en la mejilla, salimos de ahí y nos dirigimos a realizar un par de diligencias que apremiaban, era poco el tiempo del que disponías aquí… hacía tiempo que no sentía tantos nervios… de pronto deslizaste tu mano por debajo de mi falda al tiempo que preguntabas si tenía tantas ganas de hacerte el amor como tu a mí, te miré a los ojos con dudas mordiéndome los labios, pero no me diste mucho tiempo de pensar y en un santiamén estábamos entrando en la habitación, tu beso me tomó por sorpresa, desabotonabas mi blusa mientras me comías a besos, eran besos suaves, dulces, tiernos que poco a poco fueron subiendo de intensidad, tus manos me recorrían suavemente desde mi cara hasta la cintura por mis costados armoniosamente disipando cualquier duda que pudiera quedar en ese momento, deseando que todo fuera como antes aunque solo se tratara de un instante fugaz, mi boca buscaba tu cuello, mis manos apenas tocando acariciaban tu espalda, las tuyas se desvivían en un vaivén de mimos por todo mi cuerpo, me aprisionaste fuerte contra ti.

El calor de tu aliento en mi nuca provocó que me erizara de cabeza a pies, mis piernas temblaban pero encontraba el apoyo que necesitaba en tus brazos, tus movimientos se volvían mas certeros, mas cadenciosos, inundabas mi ser, mis ojos cerrados, mi respiración agitada, el corazón casi se me salía de pecho, mis gemidos no podían ocultarse mas, sensaciones encontradas invadían mi cuerpo, el estremecimiento que provocabas se volvía mas intenso cada vez… un temblor me recorrió entera y nos desplomamos sobre la cama, una sonrisa se dibujó en mi rostro al sentir el calor de tu cuerpo sobre mi espalda y la ternura de tus besos sobre mis mejillas… me acurrucaste entre tus brazos, continuaste las suaves caricias en mi espalda de arriba abajo besando mi frente mientras yo permanecía inmóvil… volví a ser de ti y el tiempo se detuvo por un instante.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Soledad

Encerrada en éstas cuatro paredes, sigo recordando tus besos, tus caricias, tus abrazos.

Inmersa en mis pensamientos cierro los ojos y te siento, te vivo, te anhelo.

Tomo la almohada, siento tu olor, todavía huele a tí, la abrazo y me recargo en ella, pienso que eres tu y una paz extraña me inunda.
Abro los ojos, veo tu silueta venir, acercarse, recostarse a mi lado, abrazarme, besarme en la frente, en los ojos, en los labios, me tomas las manos, me dices:

-"siempre estaré a tu lado"

Mis ojos se llenan de lágrimas y vuelves a decir:

-"cada que me recuerdes, vendré a tu lado".

Vuelves a besarme, secas mis lágrimas con tus besos, me haces el amor, te siento dentro de mi, me entrego por completo a ti, al terminar me recargo en ti, en tu regazo, en tus brazos, me quedo dormida, con la tranquilidad que hace mucho no tenía.

Me despierto sobresaltada, ya no estás a mi lado, te fuiste de nuevo, me quedo de nuevo sola en mi habitación añorando tu recuerdo, sonriendo para mis adentros pero a la vez vuelvo a quedarme triste porque hoy hace 3 meses fue tu sepelio.

jueves, 14 de agosto de 2008

Recordé porque te extraño tanto

Fue una de tantas veces cuando te daba sexo oral, cuando pasaba mi lengua por todo tu pene, subiendo y bajando en un ritmo primero lento y después desenfrenado con tu pene dentro de mi boca, cuando a la vez te tocaba el culo y tu sólo gemías de placer.

Recordé esa vez cuando me senté de frente a ti, comiendo con mi vagina todo tu pene, viéndote a los ojos, diciéndote sin palabras como me gustaba esa posición y estar así contigo, estar arriba, sentir como entrabas por completo, como te movías dentro de mí y como me movía para sentir más placer

Recordé esa vez que te controlaste algunas veces para no venirte dentro de mí, para seguir disfrutándonos el uno al otro, para seguir dándome placer, donde o tu me calmabas para que no me viniera o yo te calmaba a ti... así estuvimos buen rato, montada arriba de ti... hasta que no aguantaste más y cuando estuviste a punto de venirte, tome tu riquísimo pene en mis manos e hice que te vinieras en mi boca. Esa noche fue la primera vez que viste como saboreaba y me bebía tu semen... hacía años no hacia eso...

Recordé que fuiste a enjuagarte y te veniste directo a mí, con una mirada de deseo... me sentaste en el sillón boca arriba y me hiciste sexo oral, me metiste 2 dedos en mi vagina y otro por mi ano... me cogiste así... riquísimo e hiciste tuviera varios orgasmos, hiciste me corriera en tus manos. Ya casi a punto del desmayo, me agache contigo para tomar tu pene y llevármelo a la boca, pero preferí sentarme de nuevo en tu pene y comerlo completo, sólo que ahora fue anal, sabes que me fascina así y supiste aprovecharlo.

Recordé que sentiste venirte, volviste a meter de nuevo 2 dedos en mi vagina y cogimos fuerte, así con tu pene en mi culo y tus dedos en mi vagina, esa vez hiciste volviera a venirme y cuando estaba chorreando te veniste dentro de mí, recordé como palpitaban tus venas, como el sudor nos inundaba y como en un abrazo y un beso nos decíamos sin palabras todo lo que sentíamos el uno por el otro...

martes, 5 de agosto de 2008

Que recuerdos

¿Te acuerdas?
Yo sí...
Tu depa quedo impregnado de nuestro sudor
de nuestro olor
de nuestro placer

jueves, 31 de julio de 2008

El día de hoy


¿El día de hoy te he dicho que te recuerdo?

¿El día de hoy te he dicho que te deseo?

¿El día de hoy te he dicho que te necesito?

¿El día de hoy te he dicho que quiero sentirte sobre mi piel?

¿El día de hoy te he dicho que te espero?

sábado, 12 de julio de 2008

En tus manos

Has hecho lo que nadie... me masturbas, me coges, haces que me corra de una manera frenética, me produces varios orgasmos, donde la noción del tiempo y del espacio se pierde, tan sólo con tus manos.

Me encanta cuando tu mano explora mi humedad.

Me fascina la mirada lasciva que tienes al ver cómo reacciono a tus caricias, a tus besos.

Es una delicia sentir tus dedos curvándose dentro de mí, buscando mi punto me mayor excitación y placer.

El sentir la palma de tu mano rozar mi clítoris mientras tus dedos hurgan en mí, es una sensación que me hace gritar y no parar.

Me vuelve a encantar el que pellizques mis pezones cada vez más fuerte con una mano mientras aceleras el ritmo de la otra.

Es delicioso el ver esa sonrisa tan pícara que tienes cuando sabes que me provocarás un orgasmo con tus manos.

Sabes que me atrapas, que no puedo escapar de ti, que no quiero alejarme de ti al estar en tus manos.

domingo, 6 de julio de 2008

Me perdi en ti

Fue solo por un momento en el que...

Te probe
Te saboree
Te hice el amor
Te tome con pasión
Bebi tus jugos
Te sentí mio
Sé en esta realidad que quizá no vuelva a pasar
quizá no vuelva a besar tus labios
quizá no vuelva a acariciar tu piel
quizá no vuelva a sentirte dentro de mi
quizá no vuelva a jugar con tu lengua

Quisiera perderme de nuevo en tu cuerpo y
nunca encontrarme...
deseo tanto tus besos,
tus caricias,
tu cuerpo,
tu mirada,
tu aliento
Te has convertido en mi lujuria...


Mis ansias de tenerte,
de morderte,
de besarte,
de aruñarte,
de moverme a tu compás,
de saborearte por completo y
hacerte estallar de placer
en una deliciosa explosión
sigue en mi, muy dentro de mi...

Todavía siento tus manos recorrer mi cuerpo,
acariciar mi ser,
como pasas suavemente tu lengua por mis pezones
como bajas directo a la cueva del placer
como me posees con dulzura y
después arremetes con una fuerza
que me hace gritar de placer

Todavía te siento como me recorres
y te corres dentro de mi.

Si, Esa noche me perdi en ti, así como sé que tu, si tu... te perdiste en mi

viernes, 16 de mayo de 2008

Esa tarde

Llegué si avisar, toque la puerta de tu departamento, abriste y me miraste sorprendido, después de tantos meses de no vernos te veías distinto, pero me seguías gustando, esa barba desgarbada te hacía ver interesante. Vestías un cómodo pantaloncillo corto, una camiseta tipo rockera y andabas descalzo.

Me saludaste con un beso en la mejilla y preguntaste
- ¿cómo estas?

Te respondí con un poco de ironía
-Lo que se ve no se pregunta, pero estoy bien

Me invitaste a pasar, me diste un abrazo con tanto gusto, que quedamos así sin decir media palabra un buen rato, sentí la tranquilidad que siempre me hacías tener, cerré los ojos para que ese momento no terminará o simplemente dejarlo guardado en mis recuerdos. Después me dijiste estabas ocupado viendo algunos proyectos y tenías que hacer algunas llamadas telefónicas. Te acompañe a tu estudio, ahi hiciste una llamada, le dijiste a un amigo tuyo que estarías con él en media hora más, aprovechaste para responder algunos correos, pero a la vez seguíamos conversando de nuestros proyectos, de la vida, de todo un poco y de nada en sí.

Vi el cansancio reflejado en tu rostro, tantos días de insomnio, tanto trabajo, tantas presiones, así que en lo que respondiste el último correo, me senté frente a tí, tome uno de tus pies, los puse en mis piernas y empecé a darte un pequeño pero riquisimo masaje, la sensación de volverte a tocar aunque fuera de esta forma hizo que me vinieran los recuerdos de antaño, pero me decía a mi misma que no podía ser, que las "normas" y las "reglas sociales" lo impedían porque tu y yo eramos "solo amigos", así que seguí con el masaje en tus muslos, tus rodillas, tus pantorrilas, me fui a cada uno de tus dedos, a la planta de los pies, los talones y el empeine.

Sentí como poco a poco te fuiste relajando, te recargaste con un gusto en tu sillón, cerraste los ojos, me dijiste que era justo lo que necesitabas, de nuevo, al verte indefenso frente a mi, volvieron los malos pensamientos, así que seguí con tu masaje para ahuyentarlos de mi mente y de mi cuerpo.

Cuando menos pensamos ya había pasado la media hora que le habías dicho a tu amigo, te dije me tenía que ir, ya que también en mi caso tenía compromiso, me acompañaste a la puerta de tu depa, me diste las gracias por el mini masaje de piernas y pies, me abrazaste, me diste un beso en la mejilla derecha, pero al sentirte tan cerca de mí, no pude contenerme y te besé en la boca.

Tanto tu como yo estuvimos contenidos todo el tiempo que estuvimos hablando, ese beso no pudo hacer que nos separaramos, mi cuerpo te pedía a gritos me tomarás, tu cuerpo me pedía a gritos te sintiera.

Esos besos eran el deseo mismo, tu lengua jugando con la mía, mordidas en los labios, en la lengua, en la barbilla, así sin más, me baje directo a tu miembro, tu pene estaba riquisimo, erecto, con un poco de semen asomándose con timidez. Tomé tu pene con mis manos, pensé en saborearlo con mi lengua, pero a último momento me lo quise comer por completo, me tomaste del cabello, sentí como me jalabas hacia ti, era riquisimo tenerte dentro de mí, topando en mi garganta, dejarme sin aliento, quería más de ti... mucho más... quería comerte por todo el tiempo que no te había tenido. Te pregunte si te gustaba, me respondiste con voz entrecortada ¡Claro que me gusta! y seguí... seguí bebiéndome tu miel, seguí saboreandote a fondo, seguí hasta el cansancio.

Un poco antes de terminar jalaste una silla, te sentaste en ella, me puse de rodillas y segui haciendote sexo oral, tu sabes que me encantas, tu sabes que me vuelves loca, tu forma, tu tamaño, tu grosor, tu olor, todo tú. Me jalaste hacia ti, ahora fuiste tú quien me quito la blusa de un tirón, mordiste mis pezones, esos pezones duros, exitados, me dijiste que me habías extrañado. Al estar comiendo mis pechos, avente mis zapatillas a un lado, me quite el pantalón, me baje la tanga, me puse de espalda a ti y me sente sobre ti, te cabalgue con ansias, con nostalgia, te cabalgue con deseo, pero no podía gritar de placer porque estabamos casi junto a la puerta de entrada, así que me mordía los labios y sólo gemía, gemía con cada entrada de tu pene dentro de mí, gemía por cada sensación, por cada latido acelerado de mi corazón. Me exitaba cada que pasabas tus manos sobre mi espalda, cada que la recorrías con la punta de tus dedos, cada que tu lengua rozaba mis hombros.

Me puse de frente a ti y seguí cabalgandote, seguí con fuerza, sentía que no podía más, que iba a mojarte por completo, que mis líquidos fluirían sin poder parar, nos volvimos a besar, me dijiste que ya no aguantabas más y te veniste dentro de mí, al sentir tu fuerza mis líquidos no se detuvieron, así sin más quedamos exhaustos los dos, abrazados, con ganas de no separarnos... Sentados sobre esa silla volvimos a besarnos, pero ahora con ternura.

Sonó tu teléfono, me levante para darme un ducha rápida, cuando baje seguías al teléfono, le estabas diciendo a tu amigo que ibas terminando un trabajo pendiente y así, sin darte oportunidad de nada más, te hice una seña de que me iba, te mande un beso, abrí la puerta y salí de tu departamento con una gran sonrisa por haber cumplido una idea loca pero a la vez que quería hacer desde el primer día que te deje de ver.

martes, 13 de mayo de 2008

Anclado en mi

Noche cómplice...
de todo...
para todo...
en todo...
empapada de ti...
estás en mis manos...
en mis labios…
en mis ojos...
en mi lengua...
en mi aliento...
estoy en tu olor...

Cómplices de una nueva forma de amar...
donde se dejan llevar por el sentir...
sin restricciones...
sin prejuicios...
sin pudores...
Dos cuerpos en la entrega se sienten...
se moldean...
se descubren...
el beso furtivo aprendiéndolo...
pero el deseo,
el amor y en la excitación
te vuelvo experto...

Tanto deseo contenido por tanto tiempo...
que al encuentro esa voragine explota con un simple beso...

Tus besos...
Es que existen otros mejores?
Suaves...
tiernos...
fuertes...
poderosos...
intensos...
salvajes...
la excitación nace tan solo al roce de ellos...

Exorbitante excitación
que a mi mente abandona,
impetuosa me visto de ella
y dejo que me arrastre a tu cuerpo...

Descomunal pasión que despierta
tu mirada...
tus caricias...
tus besos...

Y el universo estalló
y solo tu y yo fuimos responsables...
No me fui... no te fuiste... anclado quedaste en mi...
Y sigues estando en mi...


Venus
Erotismo Placentero

lunes, 10 de marzo de 2008

Entre tu y yo

Noviembre 30

Ella : Hola, Cómo estás en este lluvioso y acogedor día?
El : Sobre todo acogedor ?? ;) …bien, y tu?
Ella : Sí, sobre todo. Bien, aquí en mi casa
El : Todavía sin carro !¿¿?
Ella : Si, esta en el taller
El : Buuuu
Ella : Porque querías que fuera a raptarte?
El : Yo que te iba a pedir raite
Ella : Me dan ganas de ir por ti en taxi, después de todo, para todo hay maña no?
El : Ven y dame… raite… andale.
Ella : Ay Corazón no sabes las ganas que te traigo
El : Mañana tempranito estoy libre... Me voy
Ella : Me desocupo a las 10… cuídate mucho

Diciembre 1

Ella: Buenos días, ahora no necesitas raite?
El: Ahora no … Que haciendo?
Ella: Estoy en la oficina, pero ya salí, ya me voy. Y tu, en la oficina o en tu casa?
El: En mi casa pero al rato tengo que ir por un encargo
Ella: Solo o acompañado?... Que tan al rato?... Vas apurado o te puedo invitar un café?
El: Voy apurado… pero tu compañía me vendría bien ;)
Ella: Ok, dime en donde y a que hora te veo
El: Apenas voy saliendo, nos vemos en la tienda si quieres
Ella: Ok, ahí te veo…

Más tarde..

El: Dónde estás?
Ella: Voy entrando al estacionamiento
El: Estaciona tu carro y vamos en el mío, te espero en la puerta…

Seguí tus instrucciones, dejé mi carro, subí al tuyo y cerré la puerta, no sabías como saludarme hacía tiempo que no nos veíamos y ambos sabíamos que tú ya no estabas solo, me incliné hacia ti, te dí un beso en la mejilla y pusiste el carro en marcha, los primeros minutos transcurrieron con preguntas triviales, sin ningún contacto físico, risas nerviosas, miradas que casi veían a través de la ropa, la tensión, el deseo y la ansiedad se sentían en el ambiente por lo que no pasó mucho tiempo para que entre risas e insinuaciones rodearas mi cintura jalándome hacia ti, mientras yo ponía mi mano sobre tu pierna y un beso se escapaba de nuestros labios, de camino mis caricias se hacían mas descaradas aún notando a través de tu pantalón cuanto te agradaban y en cada semáforo la intensidad de nuestros besos aumentaba en lo que tus manos traviesas hurgaban en mi escote, al llegar al estacionamiento apenas apagaste el carro te lanzaste sobre mi, lentamente fuiste bajando de mis labios al cuello saboreando cada centímetro por donde pasabas bajaste los tirantes de mi blusa, tiraste de mi sostén hasta dejar mis pechos al aire, empezaste a recorrerlos con tu lengua juguetona al tiempo que tu mano bajaba el cierre de mi pantalón y tus dedos encontraban mi clítoris, un gemido se escapó de mi boca pero lo ahogaste con la tuya, me tocabas despacio con suavidad, mis fluidos empezaban a mojar tu mano, separaste mis labios, recorriste mi clítoris con la yema de tu dedos hasta llegar a la entrada de mi vagina una y otra vez provocando mis ansias, acariciabas la entrada con movimientos circulares sintiendo mi palpitar, una que otra mordida en mis labios me daban un respiro para dejar salir los sonidos de mi excitación, mis piernas se abrían aún mas y mis caderas se arqueaban para facilitarte la entrada… te hundiste en mí… tus dedos penetraron con facilidad comenzaste a moverlos despacio, entrabas y salías mientras tu boca no dejaba de devorarme, tus movimientos se volvieron mas rápidos, mas fuertes al igual que mi respiración y el estremecimiento que provocabas, la tibieza de mis líquidos bañó tu mano y mis gemidos no podían contenerse mas.

Me reincorporé un poco para bajar el cierre de tu pantalón, recorrí tu pecho con mi lengua, te tenía en mis manos, inicié jugando en tu ombligo haciéndote cosquillas con mis uñas, bajando a tu miembro de manera muy suave casi sin tocarlo, tu cara me decía lo placentero que te estaba resultando, continué con mi lengua, me entretuve en tu vientre fui bajando muy lentamente, cogí tu miembro con mi mano y pase la lengua por tus testículos, llegue a la base del pene y fui subiendo hasta llegar a la cabeza, te saboreé despacio con la puntita de mi lengua y te metí en mi boca a tiempo que mis uñas continuaban acariciando tus testículos y tus manos se paseaban por mi culo, empecé con mi trabajo chupándote, mamándote, bajando y subiendo mi boca cuando mi lengua hacia círculos en tu miembro, tus gemidos se escuchaban y el olor a sexo nos impregnaba, afuera la gente iba y venía, un guardia se acercó mientras una pareja pasaba por detrás pero nadie se percataba de lo que sucedía dentro, el teléfono sonó reclamaban tu presencia, apenas alcanzaste a pronunciar “ya voy” y colgaste, yo seguía con lo mío, tu mano apretó fuerte la mía, mi lengua seguía jugando contigo con movimientos alrededor de tu pene, metiéndolo y sacándolo de mi boca, succionándolo para darte placer, mi lengua lamia tus testículos, después tu pene y de nuevo te metía en mi boca, estaba tan duro, caliente, tan suave, lo sacaba y lo metía una y otra vez mas fuerte en cada ocasión tus gemidos me daban la pauta para la intensidad de mis movimientos al igual que los apretones en mis nalgas, quería que te vinieras en mi boca y lo conseguí, tu respiración se agitó, sentí tu palpitar en mi lengua, tu semen se derramó en mi boca y me lo bebí poco a poco, mi lengua continuaba jugando con la puntita de tu pene unos momentos cuando levantaste mi cabeza, me abrazaste con ternura y me besaste con suavidad, en tanto el teléfono de nueva cuenta anunciaba que debíamos volver a la realidad.