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miércoles, 21 de enero de 2015

Isabella

Isabella, ese día caluroso decidió ir a remojarse al pequeño lago que estaba junto al rancho de su prometido, aprovechando que este había salido a realizar compras al pueblo. Solo tomo una toalla, un libro y una manta para tenderse a leer recetas de cocina.
Al llegar al pequeño lago rodeado de verde y arboles, se recargo en una gran piedra y suspiró, el lugar era increíblemente relajante; invitaba a la paz y a la meditación.
Dejo caer la manta y la toalla, cerro sus ojos y lentamente fue bajando su pequeño shorts dejando ver solo un pequeño boxer que ajustaba coquetamente su figura, mientras con una mano desabrochaba lentamente los botones de su ligera blusa blanca y transparente.
Click !! Ese sonido la despertó de su inspirado goce. 
Hola!! Me llamo Phillips, -exclamé con voz ronca pero amigable- y soy fotógrafo !!
Isabella que no daba crédito a lo que sucedía, no se percataba de que estaba casi casi desnuda ante un desconocido, tome la toalla del suelo para cubrirla, fue entonces que ella reacciono cubriendo su cuerpo, lo curioso es que no hablaba, solo estaba en estado de shock ... sonreí y le dije - disculpa mi atrevimiento, tengo horas aquí tratando de capturar la imagen de un ave rara, dicen que solo aparece cada 10 años por estas épocas en este lago, y fue cuando te vi; me pareció fantástica tu hermosura, el momento en que te desposeías de la ropa y mira, yo ... perdona no era mi intención asustarte.
Isabella atónita por mi desfachatez y mi cinismo aun no podía reaccionar con prontitud, pero su corazón latía a dos mil por hora, ni ella misma sabía si era por el susto, coraje o excitación. Poco a poco fue recobrando su estado natural mientras me escuchaba a duras penas; me veía y no podía creer como es que yo actuaba de manera amigable y cortes, mi forma de expresarme y mi elocuencia hicieron que desapareciera la desconfianza en ella.
Espera - dijo Issa (silencio) respiró profundamente, dejo caer la toalla por sus hombros y solamente se encamino al agua, su cuerpo casi perfecto cubierto solo por la blusa y su bóxer blanco parecía ser acariciado por el lago azul. 
Inmediatamente reaccioné y comencé a capturar la bella escena, el cuerpo de Issa parecía brillar ... su cara se transformo con una sonrisa cuando descubrió el nerviosismo que había en mi, no dejaba de disparar con mi cámara ... Ella comenzaba a disfrutar la sensación de sentirse observada y fotografiada, de pronto todo el ambiente pareció enmudecer ... Isa completamente irreconocible camino directamente hacia mi, Su caminar era lento como el de una leona al acecho, el único sonido era el de su palpitante corazón ... 
A dos metros de se detuvo, su respiración ya era agitada, sus pechos se dejaban ver a través de la traslucida blusa mojada; estaba completamente disponible.
Baje la cámara y de dos pasos llegue a la cintura de Issa, tome su cara con sutileza y mi mano izquierda fue bajando poco a poco de la cara a su pecho, no hubo necesidad de palabras, nuestras bocas se encontraron en un beso lento y apasionado.
Los cuerpos se acoplaron de manera casi perfecta en un abrazo y nuestras bocas hablaban el idioma del deseo. Issa lentamente se separo de mi y fue caminando hacia la gran roca mientras dejaba caer la blusa, al llegar no alcanzo a voltear pues yo ya la había rodeado por atrás con mis brazos, subí mis manos hasta sus pechos y los apreté con delicadeza, ella solo gimió y sintió un miembro erecto al retorcer su cuerpo hacia atrás.
Mi mano diestra bajo hasta llegar a la parte húmeda y mojada de Isa quien de inmediato hizo un tonto y ligero intento por zafarse, pero ella misma tomo la mano y la condujo al lugar sagrado al mismo tiempo que su ropa intima caía.
No había tiempo para protestas, inmediatamente isa se volteo, su cuerpo completamente desnudo y mojado temblaba en pleno verano. Yo la besaba, la miraba, la tocaba ... isa se dejaba y con sus manos temblorosas bajo el pantalón , nerviosamente metió la mano a un bulto loco por salir y lo acaricio, al sacarlo ambos suspiramos, tome con mi boca los pechos de issa al mismo tiempo que una de mis manos introducía con lentitud y suavidad un dedo, dos dedos a su cavidad húmeda, Issa solo alcanzo a exclamar algo muy parecido a un aaay!!
Fueron unos mordiscos leves a su pezón los que hicieron que se encendiera aun mas, la recargue en la roca, que sirvió de cama y de silla, mis besos dejaron de volverla loca en sus pechos, y baje lentamente a su cintura, mi lengua acaricio su ombligo y baje un poco mas mordisqueando un poco menos.
Que haces? -balbuceo
La medio acosté y bese sus piernas por dentro, fui llegando poco a poco al lugar sagrado, ella respiraba mas aprisa y con dificultad ... 
Fue un grito ahogado lo que escuche cuando mi boca rozo la entrada, mi lengua llego y toco la puerta del placer, entro con autoridad y degustaba, probé sus labios vaginales, probé el jugo del deseo de su cuerpo, y ella exclamaba, gritaba, aullaba y retorcía con vehemencia su cuerpo, sus caderas me invitaban a que me quedara.
Después de un buen momento de gozo oral, la acomode, era el tiempo justo para hacerla mía, abrí con ternura sus piernas y sin piedad, de un solo golpe entre en su cuerpo,no de forma brusca pero si firme, muy firme. Que maravilloso su cuerpo, lentamente entraba y salia, que placer sentir su calor vaginal, lo bien recibido que era ... ella comenzó a pedir que no me detuviera, fuerte ... rápidoo ...despaciooo ... asiii ... ahhhhhhhhhhhhh!!! Mi erección se hacia mas firme, mas grande, que delicia su olor, su cuerpo, sus besos.
De pronto me vi ya debajo de ella, ella cabalgaba a su ritmo y yo ...yo solo besaba el lunar de su pecho, mordía despacio sus pezones y ella aprobaba diciendo, -asíiiii!!!
La levante, la recargue de frente a la roca, le subí un poco una pierna y lo siguiente fue inmemorable, entre a su cuerpo despacio, muy despacio por atrás ...Issa apretó sus manos y gimió, cada vez que penetraba lentamente ella gemía, sentí sus jugos salir mientras ella gemía y sonreía. Se quedo quieta por un instante, me miro y tomo mi erección, sus besos eran inocentes hasta que su lengua recorrió todo mi tronco hasta llegar a mis ... su boca se apodero de toda mi masculinidad, y no paro hasta que llego el momento explosivo de mi ser, su cuerpo fue bañado nuevamente y esta vez no por el agua del lago ... Quedamos por fin quietos los dos en silencio y como testigo fiel, un ave que rara veces se le ve en estas épocas, dicen que tiene el poder de unir a las almas gemelas,
Dicen que solo una vez cada temporada.
Luis Nova

jueves, 23 de septiembre de 2010

domingo, 4 de julio de 2010

Que rico

Que rico es llegar así de improviso, decidir a último momento el ir a verte. Saludarte con un beso en la mejilla, cerca de la boca para provocar tu deseo, aunque sé que ese deseo esta latente con el sólo hecho de haberme puesto frente a tu puerta.

Que rico es besarte en los labios, con tanta intensidad, que un par de besos se convierten en un torrente de pasión sin control, donde dejamos de lado las inhibiciones, los tiempos, las presiones, la vida.

Que rico es abrazarte y sentir como tu sangre recorre tu cuerpo y se va directo a esa deliciosa parte de ti, que me deja extasiada de placer al penetrarme de una y otra y otra forma, hasta tener un par de muertes chiquitas, haciéndome renacer, cansada pero con una sonrisa.

Que rico es mezclar tu fuerza, tu sudor, tu olor, tu sabor, tus caricias y obtener la mejor parte de ti, en una gozadora explosión donde al beberme tu esencia, quedan satisfechas nuestras ansias de estar juntos y disfrutarnos totalmente en cada encuentro.

Que rico es saber que después de esa fugaz visita, hoy llegarás a mi casa y nos saborearemos nuevamente, hasta perdernos en ese mar de caricias y locuras que hacemos cuando estamos juntos.

martes, 30 de marzo de 2010

Chocolate

Que antojo tengo de probar tu miembro erecto, de untar sobre tu cuerpo ese delicioso y delirante chocolate que tanto me gusta y quitartelo lentamente con la punta de mi lengua.

Imagina que riquisimo sentirás al desplazar mi lengua caliente, despacito, sin prisa, por todo tu pene.

Imagino la delicia de sabor que beberé al descargar tu rica esencia combinada con el chocolate en mi boca...

Ay amor, ya quiero probarte, me urge probarte y sentir como viertes tu deseo en mí y más con mi sabor preferido, el del chocolate.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Mi Cuello

Todos tenemos alguna parte sumamente sensible en nuestro cuerpo, es raro que lo diga, pero la mía es mi cuello y mi nuca.

¿Te digo un secreto? Sí quieres hacer que me derrita ante tí, tocame con dulzura, tócame suavemente, has de lado mi cabello, besa con la punta de tus labios mi cuello y me tendrás postrada ante ti.


Eso sí, no respondo lo que pueda sucederT después....

martes, 20 de octubre de 2009

Tu


Si...

Estoy en la tina....

disfrutando la delicia del agua caliente,

con mi cuerpo lleno de espuma,

cubierto de aceite olor a almendras dulces,

mezcladas con una pizca de vainilla.


Escuchando el tenúe sonido de la noche.


Extasiada por las sensaciones que recorren mi piel.


Y tú vibrando de placer al estar dentro de mí

martes, 17 de marzo de 2009

Chocolate y Sexo


Me encanta el chocolate, pero más me fascina el sexo.


Ven, pruébame, que en mi disfrute esta tu disfrute.


Seré egoísta, llenamé de chocolate, comemé toda, saboréame, bebemé, que sólo me resta decirte....


¡Buen provecho!

miércoles, 18 de febrero de 2009

Me encanto

Me encanto sentir tus labios en mi piel, sentir tu lengua paseando por mi cuello, deteniéndose a chupar y saborear mis pezones. Jugar con mi piercing en el ombligo y bajar hacia mí vagina. Entrar y salir en ella con fuerza y delicadeza a la vez, haciendo arquear mi espalda, queriendo morderte por la locura que provocaste en mí.

Me encanto besarte, ponerte un poco de chocolate en tu pene y comerlo totalmente, sentir la fuerza de tu sangre recorrerte de pies a cabeza y mirar tu cara de deseo y lujuría al estar conmigo.

Me encanto montarte cual amazona, sintiendo como penetraba todo tu sexo en el mío, como gemíamos y gritabamos de placer, como tomaste mis manos con las tuyas para que el vaivén fuera más placentero.

Me encanto conocer que puedo producir nuevas o escondidas sensaciones en tu ser, pero más me encanto el sentir como llegaste al clímax, mientras te gozaba como sabes a mí me gusta hacertelo.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Sólo sexo

Hoy me preguntaron si he tenido sexo con alguien, así sin haberle amado. Sin chistar respondí
-Sí. Si lo tuve
-¿Te arrepentiste?
-No, para nada, fueron noches y días ríquisimos, llenos de emociones, de sensaciones, de caricias, de cachondeses, de sabores, de olores sumamente deliciosos. Donde el juego era precisamente eso, el descubrirnos mutuamente en todos los aspectos que el sexo implica.

Ahorita que estoy recordando esas noches de pasión, he vuelto a sentir esas manos ardientes de deseo que acariciaron mi piel. He recordado la humedad de nuestros cuerpos, donde sin temor, sin ataduras, sin tapujos, sin una pizca de pudor nos entregamos salvajemente. Donde las horas pasaron lentas, como si el tiempo jugará con nosotros y nos dijera, estoy detenido para que ustedes se disfruten al máximo.

El me hizo suya, yo le hice mío, pero ambos sabíamos que ese sueño terminaría en un par de días más, así que cada momento que estuvimos juntos, lo aprovechamos para saciar nuestros bajos instintos, para desgarrarnos, para destrozarnos, para unirnos, para complementarnos en caricias nunca antes dadas, en besos con olor a sexo, en sexo con sabor a deseo.

Ahorita que estoy recordando que fue sólo sexo, quisiera volver a verle para arder en su cuerpo, así como él ardio dentro del mío. Uffff que rico y delicioso es recordarle.!

jueves, 23 de octubre de 2008

Después del gym

Abrí despacio la puerta de tu departamento, sigilosamente, quería darte una grata sorpresa al llegar de imprevisto. Me quede maravillada al verte parado frente a la ventana, la luz hacía que tu cuerpo se viera mucho mejor de lo que es. Estabas empapado de sudor, haciendo respiraciones profundas, tomabas un descanso después de haber hecho tu serie de ejercicios.

Me detuve a observarte, en silencio, traías tu camisa blanca pegada al cuerpo y tu boxer gris tipo short de likra. Tomaste tu botella de agua, bebiste de ella y la luz te pego de frente. Wowww… Ahora entiendo porque me tienes cautivada. Tus brazos y tus hermosas piernas super marcadas, tu estatura de 1.84 -insisto, definitivo me atraen los hombres altos-, tu color de piel, todo tu me encantas. Estaba tan absorta viéndote cuando volteaste a hacer otra serie, me viste, sonreíste, camine a tu encuentro, me saludaste con un tímido beso en la mejilla, me dijiste – Estoy todo sudado!. Te respondí – No importa, te ves más sexy que de costumbre.

Me abrazaste y volviste a besarme primero con un beso tierno en los labios, pero sé que no puedes contenerte al tenerme cerca, así que empezamos a besarnos con pasión, con esa pasión que no se nos quita al correr del tiempo. Me desnudaste, tu sudor se mezclo con el mío, porque yo también iba llegando del gimnasio.

Tome por arriba del boxer tu pene y lo acaricie, de arriba a abajo, suavemente, de inmediato sentí como tu likra se expandía al endurecerte, metí mi mano dentro del boxer mientras seguíamos besándonos, tu me acariciabas mis pechos. Luego te sentaste en el banco de la barra, te baje por completo tu boxer, tu ya estabas más que excitado y me senté en ti… -Al penetrarme siento que muero, el tamaño de tu pené es demasiado grande, pero me encanta, tu lo sabes y te aprovechas, te aprovechas y me haces gemir, gritar y hasta llorar de placer. El verme arriba de ti te produce placer, te enloquece, tanto o más como a mí montarme en ti-.

Nuestro sudor seguía mezclándose, nuestros gemidos, nuestros gritos se hicieron uno solo, hiciste me viniera una y otra vez, mis líquidos corrían por tu piel, me dijiste te vendrías y lo hiciste dentro de mí, sé que te excita hacerlo de esa manera…. y a mí, a mi me fascina saber que todos los días, a cualquier hora y en cualquier lugar, eres mío, absoluta y completamente mío.

lunes, 13 de octubre de 2008

Tu y el Chocolate


Son mis dos pasiones. Me derrito con ambos, me extasían ambos, los saboreo a ambos, me excitan ambos. Me vuelven loca ambos.

Tu y el chocolate hacen que la mezcla en mi piel sea la combinación perfecta para....

viernes, 10 de octubre de 2008

Este día en la oficina

Este día llegaste sin avisar, estaba trabajando sola en mi oficina -cosa extraña-, regularmente hay 2 o 3 personas conmigo. Me saludaste con un beso en la mejilla, cerca de mis labios y sin decirme nada me sentaste, te fuiste debajo de mi escritorio, me subiste la falda, hiciste a un lado mi tanga y empezaste a acariciar mi vagina y mi clítoris, con tu otra mano desabrochaste mi blusa, comenzaste a acariciar mi busto y a besarlos, a morder con suavidad mis pezones.

Te fuiste a mi cuello, lo besaste, me acariciabas con tanta ternura y a la vez con una desesperación total, mordiste mi cuello, mordiste mi barbilla, mordiste mis labios, fuiste subiendo hasta quedar de pie frente a mí, me quitaste por completo la ropa, me volteaste de espalda, me la acariciaste, me la mojaste con la punta de tu lengua. Me sentí desfallecer, encontraste mi punto débil. Bajaste de nuevo, abriste mis piernas, mis glúteos y de nuevo empezaste a chupar mi vagina. Aquí no aguante más y te moje, me vino un temblor riquísimo, me deje llevar por ti y por tus caricias.

Me volteaste de frente a ti, te tenía todo para mí, majestuoso, firme, duro. Te quite la camisa, el pantalón, tu boxer. Empecé a besarte tu cuello, tu pecho, tu rico abdomen, hasta llegar a tu pené, en el grado de excitación que me encontraba, tome tu pene con ambas manos y empecé a comerlo, me lo metí por completo a la boca, empecé con el vaivén que sé te vuelve loco, tu gemías de placer, querías penetrarme, pero yo te lo impedía, quería te desesperarás así como me desesperaste tu unos momentos atrás. Te estuve saboreando, rico, suave, fuerte, rápido, lento, más fuerte y no dejé de mirarte a los ojos, me encanta ver tu mirada a la hora que te hago sexo oral.

Cuando menos te lo esperaste me puse de espaldas a ti para que me la metieras toda, completa, dura, fuerte a tu ritmo. Abriste mis glúteos, me la metiste toda, no pude evitar gemir y gritar de placer, disfrutabas el ver entrar y salir tu pene de mi vagina, movías mi lindo trasero con tus manos, me nalgueaste un par de veces, pero dulcemente, rico, nuestros gemidos se hicieron uno solo.

Sentí como se ponía más dura con cada movimiento, te apreté con fuerza, quería sentirte más, más rico, más profundo cuando volví a sentir que tendría otro orgasmo, me dijiste -vente mami- aquí te espero y volví a mojarte, al mismo tiempo sentí que tu tendrías tu orgasmo, me tomaste de las caderas y te dejaste llevar… mis líquidos se mezclaron con los tuyos, nuestro sudor y nuestro olor se volvió uno solo.

Nos besamos como esa primera vez, te quedaste abrazado a mi, acariciando mis pechos y mi cintura y dijiste:

-Como me gusta trabajar aquí contigo-.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Tu exquisito olor


Me encantaría oler tu sexualidad,

te leo en la distancia, disfruto tus palabras,

te siento junto a mí.


Al tocarme te toco a tí,

al dejar mi olor en mis manos,

siento tu olor en mí.


Al sentir mi sudor en mi almohada,

siento tu sudor en mí.


Realmente deseo sentir tu olor para dejarte impregnado en mí.

domingo, 17 de febrero de 2008

Fresas, vino y algo más

A pesar de estar en abstinencia (que triste!) posteo esta receta que me enviaron y se lee riquisima.

Ingredientes:

Un bol de fresas, un cuerpo que se desee, una botella de cava, sidra, champagne, vino espumoso, vino sin espumar (al gusto).

Realización:

Se trocean la mayoría de las fresas, algunas, enteras, se reservan.

Se desnuda el cuerpo. Con él extendido en un lugar cómodo, se esparcen los trozos de fresa por el torso.

A una altura considerable para que salpique y chapotee todo, se derrama un poco del vino sobre el cuerpo con las fresas.

Inmediatamente, con la boca comienza a recogerse el producto de la mezcla. No olvidar de vez en cuando compartir algún trozo de fresa con la dueña de tan deseado cuerpo. Al compartir trozos de fresa deben ir sorbos del líquido para evitar la sequedad de las bocas.

Después de recogidas las frutas y con la piel húmeda por el vino y la sáliva del cocinero, coger alguna de las frases enteras.

Siempre con la boca con vino para la humedad, se besan los pechos del cuerpo, los pezones se recorren lentamente. Entonces, cuando estén preparados, se muerde la punta de la fresa y en la parte interna se introduce el pezón de tal forma que... el pezón se impregne de fresa y la fresa del sabor del cuerpo y el vino.

Se realiza este paso varias veces en cada pecho, hasta que la poseedora del cuerpo esté disfrutando de las caricias fruto-bucales. Después, el cocinero debe descender y verter un pequeño chorro de vino en el ombligo que encontrará en una zona más inferior, de ahí beberá hundiendo la lengua y relamiéndose con la mezcla de sabores.

Sigue el descenso...

El cocinero debe abrir delicadamente las piernas del cuerpo, separando sus rodillas. Con la boca llena de vino abrirá los labios del sexo del cuerpo, momento en que se mezclaran los sabores del vino, la saliva y la probable humedad del cuerpo. Introducir la lengua, buscando el maridaje perfecto entre el bouquet del vino y el zumo cálido del sexo. Una vez preparado, se repetirá la operación con otra fresa (morder la punta para que ella expulse también su interior jugo como un pequeño sexo).

Sin quitarla el tallo para poder sujetarla mejor, se paseara por los labios, el clítoris y cualquier otra zona externa del sexo.

Despacio, sin prisa... dejando que se impregnen bien el uno a la otra.

El cocinero dará un pequeño mordisco a la fresa y descubrirá el sabor de la pasión.

Mojará la fresa en el vino y la introducirá en el sexo del cuerpo, ahí la fresa seguirá expulsado su jugo estando por fuera empapada de vino yabsorbiendo el elixir que emane el cuerpo. Esta operación requiere calma, paciencia, atención, cariño, dedicación y detalle.

Sabremos que el cuerpo llega al momento cumbre observando las reacciones, respuestas y pautas con que nos obsequie. Él mandará y no el cocinero.

Llegado ese momento, el cocinero extraerá la fresa, ascenderá a la altura de la boca del cuerpo y llegará el momento de la mezcla final. Introducirá dulcemente la fresa en la boca que estará entreabierta, esperando. Así la poseedora del cuerpo probará su propio sabor mezclado con el de la fresa..

Después se acoplaran en una mezcla y derretimiento perfecto, las bocas de cuerpo y cocinero más la fresa que partida por la lengua del cuerpo se repartirá entre las dos bocas, provocando las lenguas un juego interno de gran placer al paladar.

Cuando todos esos componentes estén perfectamente integrados, se hundirá el sexo del cocinero en el sexo del cuerpo como culminación a esta receta de pasión y deseo que terminará... cuando ambos cuerpos estén agotados o las fresas y el vino se hayan finiquitado.

Que les guste!!! y si lo prueban... por favor compartan con todos los resultados.